Tiene
a su cargo el ámbito de las relaciones con las iglesias y
comunidades eclesiales cristianas no católicas para la promoción
de la unidad plena de los cristianos.
Le compete el diálogo interreligioso las relaciones con el Judaísmo,
el Islam, y las Religiones, de
manera que nadie quede excluido en laafirmación común del valor de la fe y en la promoción de
la paz y unidad de la familia humana y
de la comunidad nacional.