◄ volver

 

Día del Niño Por Nacer

25 de Marzo de 2004

 

“Sí a la Vida, desde su concepción hasta su plenitud”

 

 

 

Me dirijo a todas las personas de Buena Voluntad, Sacerdotes, Religiosos/as, agentes de Pastoral y fieles. También saludo a quienes no comparten nuestra Fe o no son creyentes.

 

1.- En esta jornada tan especial me uno a todos los que celebran la Vida como lo que es: participación de la Vida de Dios que es quien la anima y la habita. La vida humana es “misterio”, es decir, espacio sagrado de encuentro con el Dios de la Vida, por eso merece respeto, protección y una actitud de contemplativa admiración.

 

2.- La Vida del Ser Humano comienza con la concepción. Por tanto no hay derecho a anularla. No somos dueños de la Vida ajena aunque la tengamos en gestación. La Vida no es “propiedad privada”; es Don de Dios.

 

3.- La Vida necesita condiciones favorables para desarrollar todas las capacidades y potencialidades que la persona humana encierra.

Esas condiciones son: Protección, Seguridad, Educación, Salud, Familia, Amor, Contención, Entrega, Donación.... Responsabilidad paternal y maternal.

 

4.- La mejor opción que podemos hacer es la “Opción por la Vida”.

Opción por la Vida es:   a) Defender los derechos de los niños por nacer.

b) Trabajar por la dignidad de nuestros niños.

c) Brindar oportunidades para que los adolescentes y jóvenes se desarrollen, sin esclavitudes que los atan.

d) Asegurar el Trabajo digno de los hombres y mujeres adultos.

e) No abandonar a nuestros mayores.

 

5.- El mensaje de Jesús es el “Evangelio de la Vida”. De un modo particular cuando la persona no se puede defender y está necesitada, y cuando solo cuenta con nosotros para sobrevivir y desarrollarse.

 

6.- ¡Qué importante es cuidar, contener y acompañar a las madres, en especial a las adolescentes o las más jóvenes y desamparadas!. Estar a favor de la Vida significa, entre otras cosas, denunciar las situaciones que atentan contra el desarrollo de la Vida.

 

7.- Nunca es tiempo perdido luchar a favor de una educación en el Amor, en los valores de la familia y el matrimonio, la paternidad y maternidad responsable. Esta es la mejor Educación (desde la Vida) que pueden recibir nuestros niños y adolescentes.

 

“He venido para que tengan Vida y la tengan en plenitud” (Jesús)

 

Hagamos realidad este mensaje del Señor.

 

 

 

 

 

 

+ Fernando Carlos Maletti

Obispo de San Carlos de Bariloche

Río Negro