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Homilía de Mons. Miguel Esteban Hesayne,
 Obispo Emérito de Viedma

- Domingo 24.09.06 -

LA IGLESIA QUE NO SIRVA… NO SIRVE



La rotunda afirmación de que la Iglesia fiel a Jesús y su Evangelio es la que se juega por la vida, para muchos no aparece tan evidente. Remontar siglos de envenenamiento de una espiritualidad y una pastoral, que no se nutría directamente de la Palabra de Dios, va a llevar tiempo. Es cada día más urgente mentalizar a las Comunidades de la Iglesia Católica sobre el convencimiento, que el centro de la Fe Cristiana es la vida humana. Así surge, de modo particular, en cada página del Nuevo Testamento. Al Dios de Jesucristo lo encontramos en la vida, en esta vida, en la medida que busquemos la dignidad de la vida y vivamos en coherencia con el “espesor de la vida”. Es la gran novedad, que anuncia el Evangelio de Jesús. De manera que la “religión” con sus creencias, sus dogmas, sus normas, su moral, sus prácticas y sus ceremonias, es válida y aceptable, en tanto en cuanto, sirve para potenciar y dignificar la vida humana.

Mientras se siga hablando de la Fe en términos de creencias, verdades, doctrinas que hay que saber, y con muy poco que ver con la vida concreta que lleva cada uno y sin interés por la vida que llevan los demás, no hay que extrañarse de vaciamientos de templos e “indiferencia religiosa” y hasta rechazo a todo lo “religioso”. Porque el ser humano está hecho para vivir. Y es el proyecto de Dios al crear al hombre: mujer-varón. Por eso, la Biblia, en lenguaje alegórica, manifiesta que lo puso en el “paraíso”. Y acontecido el rechazo (pecado), por parte del hombre, a este primer plan creador, Jesús es el enviado por el Padre-Dios para restablecer, en forma aún más maravillosa, que la existencia de cada ser humano se logre en el gozo de vivir como vale la pena vivir. Por eso, Jesús se define, abiertamente y hasta con escándalo de la gente religiosa de su tiempo, como el alimento para la Vida del Mundo (Jn.6, 51) y autodefine su misión en forma inequívoca: “Yo he venido al mundo para que tengan vida y vida en abundancia” (Jn.10, 10) La Fe, entonces, no es un asunto que se localiza en la cabeza… en el entendimiento, como, lamentablemente, lo entienden una mayoría de creyentes y no creyentes. Porque ha habido una pésima catequesis al respecto, presentando la fe relacionada con el saber y con muy poco que ver con la vida…Y concretamente con la vida que cada uno lleva y menos aún, con la vida que llevan los demás… De hecho, se la ha presentado como un “asentimiento intelectual” y no pocos la entienden como un “sentimiento religioso”.

Abramos los libros del Nuevo Testamento y busquemos que es la FE y para qué la FE. (Su ser y misión) Y nos encontraremos que la Fe es plena adhesión a la persona de Jesús (confianza ilimitada) en plena aceptación de su mensaje a tal punto de asumir, en la vida de cada uno, sus criterios y actitudes en la existencia cotidiana Esto supone un modelo de vida en los individuos y en la sociedad que vaya surgiendo. Una subversión no solo en el egoísmo o ambición personal sino, también, un cambio radical en las instituciones y poderes establecidos que llamamos de “este mundo” Subversión y cambio para gozo y disfrute de la vida humana con la recuperación de su dignidad proyectada por Dios, sacando de la postración y desprecio, de la marginación y exclusión… La Fe Cristiana consiste en devolver a Dios, por intervención de Jesucristo, su Gloria con el cumplimiento de su plan salvador: el gozo de la vida humana para cuantos han sido llamados a la existencia humana. Esta utopía divina, es llamada por Jesús: el Reino de Dios. Por eso, su mensaje es “buena noticia”, principalmente, para los pobres, excluidos, marginados, injustamente perseguidos y maltratados por una sociedad formada por egoístas, prepotentes, injustos. El cristiano ha de vigilar su Fe Cristiana, confrontándola con su real servicio a la vida humana, en cada época histórica. Solamente, la Iglesia-comunidad se sabe fiel a Jesús, si es servidora fiel de la vida humana.- (Cfr.C. Gozo y Esperanza.Vat.II)

Miguel Esteban Hesayne
Obispo
 

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