Oficina de Prensa

prensa@cea.org.ar

Todas las Noticias

HOME PRENSA

HOME CEA

La voz de los pastores

Documentos

Agenda CEA

Otras oficinas de Prensa

Vínculos

Contacto

              

Homilía de Mons. Miguel Esteban Hesayne,
Obispo Emérito de Viedma

Domingo 01 -10 - 06
 

IGLESIA, FE y  VIDA

 

En más de una oportunidad se viene tratando en el interior de la Iglesia tanto a nivel universal, continental o nacional o local, el tema de la nueva evangelización…Es natural que así sea. La Iglesia no es un museo religioso. La Iglesia es comunidad de los creyentes en Jesús muerto y resucitado que  a través de la historia ha de ir transformando la historia humana en historia de Salvación. Dicho de otra manera, la Iglesia es la comunidad empapada en el Evangelio de Jesús, capacitada para encarar el hoy de la historia con  criterios y actitudes evangélicos. Esto es instaurar el Reinado de Dios. Es lo que hoy llamamos una pastoral evangelizadora para el Mundo actual.

En la Iglesia hay una dimensión permanente y otra dimensión permanentemente cambiante. Es absolutamente permanente la presencia de Jesús que murió una vez para siempre y resucitó. Es el eterno Viviente…¡¡¡el Resucitado!!!

Es constantemente cambiante  la comunidad del grupo  creyente  que se va sucediendo a través de las épocas y los siglos. No es una comunidad uniforme y fósil. Es una comunidad viviente, integrada por hombres y mujeres de toda  condición, de toda raza y cultura que va surgiendo en todos los lugares de este planeta tierra.

            Cuando se encara la Evangelización -es decir el anuncio de Jesús y su Evangelio- sin tener en cuenta estas dos dimensiones de la Iglesia de Jesús, la Evangelización fracasa. Y los hombres y mujeres no reconocen el verdadero rostro de la Iglesia, y por lógica consecuencia,  no se encuentran con Jesús salvador y liberador de todos los hombres y de todo el hombre.

            Hace más de cuarenta años  una voz con plena potencia profética llamó a volver a las fuentes de la auténtica Iglesia de Jesús. Juan XXIII reabrió el diálogo universal entre los miembros de la Iglesia. Ese diálogo inter-eclesial se llamó el Concilio Vaticano II. La conclusión fue que la Iglesia fiel a Jesús  es la que vive un permanente cambio histórico porque vive atenta a la gente que  se sucede en la historia que cambia.

Seamos honestos, entonces, la Iglesia que no cambia y con la urgencia que viene exigiendo el Magisterio de la misma Iglesia, no es capaz de anunciar a Jesucristo en su Evangelio “según la mentalidad y cultura de los oyentes, de acuerdo a sus formas de comunicación y a los medios que están en uso” (S.T. Nº 30)

 En Marcos 16, 16-18 aparecen cuatro señales que distinguen a los auténticos seguidores de Jesús. Cuatro señales de una auténtica Fe Cristiana. Las cuatro se refieren a la defensa de la vida humana en esta situación terrenal: 1) expulsan demonios, 2) hablan lenguas nuevas, 3) no les hace daño el peor veneno, 4) curan enfermos. En lenguaje actual,  hay que decir  que  la Fe en Jesús capacita 1) para superar las fuerzas del mal y del Demonio 2) para superar la incomunicación y marginación entre las personas, 3) para superar las ideologías que envenenan la mente originando  violencia de  injusticia y marginación,  destruyendo la convivencia humana en Paz 4) para procurar el bienestar integral de todos –sin privilegios- por amor solidario. Son los cuatro pilares para sustentar el Reinado de Dios y darle Gloria.

En síntesis, las señales de una auténtica Fe en Jesús y su Evangelio, según el mismo Evangelio y la mentalidad de la Iglesia de los orígenes cristianos, no son las prácticas religiosas; las cuatro notas determinantes se refieren a la defensa de la vida terrenal. La tarea de la Fe en Jesús es mejorar la vida de todos para que todos lleguen a la plenitud de la vida.- Sólo entonces, estamos en el centro de la FE. Porque Jesús es el Señor de la Historia y nos anunció al Dios de la VIDA.- ¿Nuestras parroquias son centros de VIDA o meramente centros de Culto? Si nuestras parroquias no se organizan en base a las notas determinadas en Mc. 16, 16-18 no expresan la Fe Cristiana y quedan inoperantes para anunciar a Jesús y su Evangelio al mundo actual. Por eso, la organización parroquial privilegiada para la nueva evangelización se logra por una red de Comunidades Eclesiales de Base. (Cfr. Redentoris Missio Nº 51)


Miguel Esteban Hesayne

Obispo

 

          Si desea recibir nuestro servicio de noticias, envíenos un mail a :

prensa@cea.org.ar