| ||||||
|
Iglesia y Comunidad Nacional
CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA Introducción 1 La Iglesia, a través del cumplimiento de su propia misión “camina unida a la humanidad y se solidariza con su suerte en el seno de la historia” <1>. De allí que nuestra función específica de Obispos, al ponernos ante la responsabilidad de evaluar el actual desarrollo de la evangelización en nuestro país, íntimamente ligada a su acontecer histórico, nos lleve también a meditar sobre el curso y el destino de nuestro pueblo. 2 Queremos que nuestras reflexiones sirvan al diálogo con nuestros conciudadanos. El diálogo nos ayudará a expresar con lealtad nuestro pensamiento; nos otorgará el mérito de haberlo expuesto a las objeciones de los demás y nos permitirá descubrir la verdad contenida en las reflexiones y en las opiniones ajenas <2>. Nuestro pensamiento se ofrece sincero a la población entera del país que aporta su historia y su vida, expresada sobre todo en su fe religiosa, en el patrimonio de su sabiduría viva y de su cultura, en sus esperanzas y en sus sufrimientos. Se dirige también a sus representantes y a los responsables de la vida institucional del país, con quienes hemos mantenido encuentros y conversaciones amplias y francas, comprensivas, pero no libertad evangélica. A los responsables de la vida política y social lesofrecemos nuestra cooperación leal y desinteresada en las grandes causas que afectan a la vida de la Nación: la justicia, los derechos de la persona, el bien común, la paz y la participación en todas las cosas que tocan a los ciudadanos <3>. Nos dirigimos a todo argentino, cualquiera sea su responsabilidad y actividad, para comunicarle la fuerza animadora del Evangelio con el deseo de nutrir con ella su vida personal y la convivencia social. |
|
|